Nadie es un extraño, el mundo y tu sois uno.

Insphirados nace bajo el amparo y la bendición de Pujya Swami Rameshwarananda Giri Maharaj, de cuya luz, entrega y sabiduría bebe este blog. Esta plataforma tiene como humilde pretensión ser un lugar de encuentro, de reflexión y de andadura para todos aquellos que bajo la inspiración de Swamiji han decidido ir en busca de la Verdad. Cada cual al ritmo de sus posibilidades, con mayor o menor acierto, con mayor o menor constancia. Todos son bienvenidos.
Mostrando entradas con la etiqueta caitanya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta caitanya. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de mayo de 2026

Seguimos con el Vedantasara

La Consciencia (caitanya) es el atman/brahman. Es lo único que existe. No está condicionada por nada ni ilumina nada distinto de ella misma.
La Consciencia condicionada por la ignorancia (upahita) es el saguna brahman, con cualidades relativas al mundo.
En cada individuo (jiva) el atman ilumina la ignorancia individual y de ese modo se convierte en testigo de los fenómenos que se manifiestan en esa mente particular. Del mismo modo, cuando el atman ilumina la ignorancia universal se convierte en testigo de todo lo que sucede en el universo.
En ambos casos se trata del mismo atman: cuando ilumina la ignorancia universal, no es influido por ella; pero cuando ilumina las ignorancias individuales parece dividirse en muchos sujetos separados, y esas subjetividades individuales son las que parecen quedar atrapadas por las respectivas ignorancias individuales; igual que el Sol lo ilumina todo sin verse afectado por ello, pero los reflejos en los distintos objetos que ilumina son distintos según la naturaleza de cada objeto. Dios es el amo de la ignorancia; el alma es su esclava.
Dios también es el que lo gobierna todo (sarvaniyantr), es decir el que dirige las acciones de los individuos; pero esto no lo hace a distancia, sino desde dentro de ellos, ya que es su <<controlador interior>>(antaryamin): el que habita en el corazón de los individuos y desde ahí controla su mente (buddhi).
Por último, el Señor es la causa del mundo (jagatkarana), no sólo eficiente sino también material: el mundo no es creado de la nada como en el Cristianismo sino que está hecho de la sustancia de Dios. No es una doctrina creacionista sino emanatista. Obviamente nos referimos al saguna brahman, brahman con cualidades; es decir, a la Consciencia pura aparentemente deformada por el velo de la ignorancia.

Comentario de Pandu:
Por tanto, la Consciencia pura es inefable, como pura luz. En el mundo fenoménico percibimos reflejos de esa luz, producto del condicionamiento provocado por la ignorancia que reside en quien refleja esa luz. Así se puede entender que brahman, que todo lo contiene, es el amo de la ignorancia, y el alma individual, jiva, es su esclava.

jueves, 7 de mayo de 2026

Un poco más de Vedantasara

Lo uno y lo múltiple.

La felicidad del sueño profundo.

En el estado de sueño profundo, el Señor, Isvara, y <<el muy ignorante>>, prajña, experimentan felicidad por medio de modificaciones extremadamente sutiles de la ignorancia iluminadas por la Consciencia.
En el sueño profundo o la disolución cósmica (pralaya) no hay mente, está disuelta, como todo el resto de la manifestación plural, en la ignorancia indiferenciada. En ese estado esa propia ignorancia iluminada por la Consciencia, da lugar a la experiencia de una cierta felicidad o paz ("he dormido felizmente, no era consciente de nada"). No es la felicidad (ananda) absoluta del atman sino el reflejo de ésta en la ignorancia mínimamente modificada. En el sueño profundo, pues, la Consciencia no ilumina una vrtti (moficicación) del órgano interno (antahkarana) -como la vigilia y el sueño- sino una vrtti de la ignorancia (ajñana).
Para el Advaita Vedanta el sueño profundo no es un estado de inconsciencia, sino un estado consciente cuyo único objeto es una modificación muy sutil de la ignorancia, que se experimenta como un poco de felicidad. La Consciencia (caitanya) o brahman, como es lo real (sat) en sentido fuerte, no puede estar ausente bajo ninguna circunstancia. En consecuencia no puede haber estados o situaciones verdaderamente carentes de consciencia, es decir, que no sean contemplados, iluminados o proyectados por el atman.
El estado de sueño profundo es la parte del sueño en que no se sueña, en que también la mente reposa. Según el Advaita Vedanta en ese estado:

- <<Yo>> sigo existiendo como sujeto o substrato de la experiencia
- Estoy envuelto por la ignorancia (<<no percibía nada>>
- Esta ignorancia se halla en una forma extremadamente sutil que es iluminada por la Felicidad del atman (<<he dormido bien, felizmente>>)

La ignorancia no es nunca una opacidad absoluta sino que, incluso en su estado inmanifestado - en el sueño profundo o la disolución del universo-, en el que los tres gunas están en equilibrio, siempre refleja o trasluce algo de la luz de la Consciencia. En el fondo esto se debe a que la materia, aparentemente inconsciente e inerte, no es distinta del atman, que es la Consciencia-Felicidad absoluta.

Comentario de Pandu: cada noche hay un periodo del sueño, el sueño profundo, en que nuestra mente descansa. Sabemos por experiencia la gran diferencia entre que esto se de, dormir bien, o no se de, despertarse agotado. En este rato la mente deja de luchar, deja de ambicionar, deja de ser. La mente para. Y vemos, también como una experiencia cotidiana que cuando la mente sale de la zona de conflicto, experimentamos paz y felicidad. Como se dice aquí, en este rato, los tres gunas, tamas, rajas y sattva, están en equilibro. Es como si se produjera una aceptación callada del Ser y somos, ni que sea levemente, tocados por la gracia de la paz.